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82 thoughts on “2/7. Artículo: REIMAGINAR NUESTROS ESPACIOS DE APRENDIZAJE

  • April 10, 2020 at 3:37 pm
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    Totalmente de acuerdo en que la educación tal y como hoy se imparte en la mayoría de los centros necesita un giro, una adaptación a las nuevas necesidades de la sociedad en general y de los niñ@s en particular.
    Se siguen pidiendo papeleos inacabables y casi siempre innecesarios simplemente por burocracia restando tiempo a aquello que de verdad debiera importar.
    Desde mi experiencia en las escuelas infantiles están surgiendo algunos cambios, no todas las personas están dispuestas a participar de ello, pero aún se sigue viendo el juego como cosa de niños para divertirse o desahogarse pero no como forma de aprendizaje de contenidos.
    Aún nos queda camino por recorrer y es cierto que uniendo diversos campos de profesionales sería algo muchísimo más fácil.
    Para ello debemos estar dispuestos a FORMARNOS en otros campos y claro está supone esfuerzo pero sin esas otras miradas no aprenderemos nunca a educar de otra forma. Así que manos a la obra y paso a paso.

    • April 10, 2020 at 5:27 pm
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      La burocratización de la profesión docente es un tema que me preocupa también. Es inadmisible que las horas y la energía de los docentes se vayan en tramitaciones. Desde lo personal y sabiendo que no siempre es fácil porque toca cumplir la legalidad, es importante que nos replanteemos qué es lo verdaderamente importante, porque “tener” o “no tener tiempo” depende de la prioridad que le demos a cada tema. Las tramitaciones hay que cumplirlas pero sin volverse esclavos de las programaciones o las evaluaciones. A veces caemos en la trampa de perdernos por el camino, en medio de tantos documentos, de olvidarnos de que lo importante es generar un proyecto orgánico, ligado a la realidad de los niñ@s, a las serendipias que ocurren en las aulas cuando nos damos el tiempo de observarlas.
      Las cosas están cambiando, cada vez hay más centros que trabajan de otra manera y si estáis en contacto os podéis también entreayudar con estos temas. Poco a poco la visión de l@s inspectores irá también cambiando si desde diferentes centros les vais demostrando las ventajas de trabajar de formas diferentes.

  • April 10, 2020 at 5:00 pm
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    El artículo resulta muy inspirador. Apelar a la creatividad, al permiso de la creatividad en espacios educativos es realmente necesario. Desde mi experiencia personal, de mis hijos de 6 y 4 y su paso por las escuelas puedo decir, que las escuelas están concebidas como instituciones penitenciarias en lo arquitectónico. Esto ya de entrada es nada Kids friendly. Que los ritmos mecanicistas que mencionas respondían a unas necesidades pasadas de “entrenar” a futuros operarios de máquinas, algo que está caduco ya en nuestros tiempos y más en los futuros. Que en esos ritmos se refugien educadores utilizan estrategias educativas basadas en el castigo y el premio. Que el cuerpo docente en España está mayor y cansado. Y que sin duda hizo um maravillosos trabajo pero que el propio docente fue educado maltratando su propia imaginación. .
    La creatividad es en mi opinión una de las partes de la solución. El respeto por el niño, el fomento del sentimiento de pertenencia y el desarrollo de su autonomía serían las otras partes de la solución. De hecho, sin previo respeto no se podría crear un ambiente de trabajo donde se desarrolle la creatividad.
    Me alegran los éxitos que mencionas. Y espero que sigáis plantando estas semillas.
    Por otra parte no parece que sea tarea fácil. Ya que los propios gobiernos no están demasiado interesados en educar a sus ciudadanos en el pensamiento y criterio propio. Cuanto más aleccionados estemos más fácil de gobernaros. Pero los retos del futuro los solucionarán las personas. Quizás, siendo muy optimista, puede que esta pandemia revolucione drásticamente y para siempre muchas de las ideas rancias donde seguíamos construyendo nuestra sociedad.

    • April 10, 2020 at 5:15 pm
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      Sí, los espacios pedagógicos que heredamos plantean muchos problemas físicos, que va a ser un gran reto transformar. Ejemplifican muy visualmente otros retos menos tangibles pero muy reales de las estructuras escolares, como los que mencionas. Yo creo que tenemos la oportunidad de cambiar muchas cosas desde abajo. Cuando las prácticas cambian, las mentalidades se van transformando, las necesidades que percibimos son diferentes. Nos empezamos a cuestionar cosas que antes simplemente habíamos normalizado.
      Si conseguimos que los proyectos e iniciativas se sigan multiplicando y adquieran suficiente fuerza podrán inclinar la balanza y las políticas educativas irán evolucionando. Para ello trabajamos en último término. Por el momento desde lo individual y desde los pequeños grupos que vamos generando, podemos hacer muchas cosas para promover cambios estructurales en nuestro entorno cercano.

      En cuanto a la pandemia, toda crisis es una oportunidad y de las crisis suelen surgir las grandes transformaciones. Sin embargo, como en otras crisis precedentes estamos viendo posturas muy diferentes en la sociedad y en el mundo político.

      Si empiezo la formación con estos temas más estructurales, antes de iniciar con las ideas o propuestas específicas, es porque me preocupa que no tomemos el tipo de enfoques que vamos a proponer como una solución “cosmética” o “puntual”, como a veces se entienden este tipo de propuestas muy visuales. Cuando miramos el espacio de forma diferente las posibilidades se transforman.

      Estoy también de acuerdo en que otro aspecto fundamental es el respeto por el niño y la confianza en su competencia. Cuestionarnos nuestro acompañamiento, nuestro lenguaje, nuestra postura profesional, es fundamental. Dejo apuntado intentar hablar de este tema en las próximas semanas, para contaros como lo entendemos desde Createctura.

  • April 11, 2020 at 4:42 pm
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    De este artículo extraigo tres ideas que me parecen muy inspiradoras:
    – Cuidar el espacio. Según la pedagogía Reggiana el ambiente es el tercer educador, debe inspirar a la exploración y transmitir un sentimiento de calidez.
    – Desarrollo de la creatividad. Remitiéndome de nuevo a Reggio, una de las maneras en las que en sus escuelas desarrollan la creatividad es mediante la interconexión de distintos lenguajes: por ejemplo imaginando la música de una imagen, el sonido de un olor, etc.
    – Multidisciplinareidad: tanto en los perfiles de personas que trabajan en la escuela cómo en la manera de abordar los contenidos.

  • April 11, 2020 at 5:02 pm
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    Totalmente de acuerdo con este artículo. Por suerte pienso que en el mundo de la educación algo se está moviendo hacía un cambio de mirada hacia los espacios, los alumnos, nuevas metodologías… Esto es muy positivo. Cada vez en los Centros hay más docentes concienciados y haciendo formaciones para dirigirse hacia el camino del cambio. Pero también hay que tener en cuenta que cualquier cambio exterior pasa por un cambio interior, y a veces los espacios no son lo único que hay que cambiar en las escuelas. Este trabajo debe ir acompañado de un cambio de mirada hacia los niños, como habéis dicho anteriormente, desde el respeto, el acompañamiento del adulto es muy importante.
    Por otra parte , yo actualmente he iniciado un proyecto en una escuela nueva, que hemos abierto este curso escolar. Y la verdad, es que la parte burocrática a veces es agotadora, te consume tanta energía y roba mucho tiempo a los docentes, tiempo para poder dedicar al trabajo real de programar, diseñar espacios, pensar materiales . Pero tal vez se trata de ir equilibrando y empezar a distinguir aquellas cosas en las que de verdad vale la pena invertir energía y tiempo, y aquellas en las que no.
    Por otro lado a veces nos tenemos que adaptar a espacios que no nos permiten llevar a cabo de la mejor manera aquellas ideas que tenemos en mente, pero para eso cabe utilizar una dosis de creatividad y poder transformar esos espacios en nuestros verdaderos proyectos.
    Tengo ganas de llenar la mochila de muchas ideas para poder echar mano de estas dosis de creatividad y ser capaz de poder transformar a veces estos espacios.

    • April 15, 2020 at 2:39 pm
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      Con los espacios intentamos hacer un poco como con las personas, fijarnos en sus potenciales y acompañarnos. Diseñar a favor del espacio, sin empeñarnos en ninguna idea preconcebida.

  • April 14, 2020 at 10:38 am
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    Estoy de acuerdo con el artículo y en la necesidad de cultivar la imaginación y creatividad de los docentes para respetar la de los niños.
    Añado la importancia de que los maestros seamos un equipo, ya que nuestra profesión no es individual. El debate en el claustro de maestros da lugar al cambio y sin debate no hay cambio.
    La importancia de cuidar los espacios y colocar los materiales de una u otra forma permite provocar aprendizajes, experiencias, dar posibilidades…
    No parece cierto que todavía existan tantos colegios organizados por aulas con pupitres y por gupos de niños nacidos en el mismo año…
    Actualmente soy maestra interina y este año tengo la suerte de poder trabajar en un centro con una metología en la que creo. Respetando los ritmos de cada niño sientes paz contigo misma.
    El tener que trabajar en centros que todavía son tradicionales cuesta mucho y espero enriquecerme para poder tener la fuerza y ideas para luchar por mis ideales y integrarlos en cualquier lugar en el que me toque trabajar, podiendo respetar a los niños y a mi misma.

  • April 15, 2020 at 2:44 pm
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    Estoy de acuerdo en que los equipos son fundamentales, pero creo que es necesario celebrar también esa famosa diversidad de la que tanto hablo en relación a los niñ@s, dentro de los equipos. Es posible pautar principios de trabajo que dejen margen también a lo individual.
    Es fantástico si como dices estás en un centro en el que existe una metodología compartida, un proyecto respetuoso.
    El problema es que en muchos centros l@s docentes sienten muchas presiones cuando intentan desarrollar cualquier idea nueva, porque el hacer las cosas en equipo, se entiende como “todos igual”.

  • April 21, 2020 at 10:09 pm
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    Qué importancia la necesidad de un cambio, no anclarse, seguir aprendiendo, motivarnos entre todos (de suma importancia entre las personas que componen los equipos educativos), crecer en todos los aspectos, de servir de inspiración y que otros te inspiren.
    Qué importancia la necesidad de cultivar la imaginación y fomentar la creatividad y proporcionarles los espacios y tiempos necesarios adecuados a cada uno; las personas creativas son más resolutivas, con más facilidad para proponer recursos y soluciones en diferentes situaciones.
    Qué proyecto tan visionario y acorde para ese cambio, con el apoyo de distintos expertos en distintas disciplinas compatibles entre si, cada uno aportando su visión, enriqueciéndoos entre sí y a todos los que lo hacéis llegar.

  • April 22, 2020 at 10:04 am
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    Me ha encantado el artículo, enhorabuena!

    Estoy totalmente de acuerdo con que hay que cambiar nuestra mirada hacia los niños. En que debemos darles más oportunidades de que se puedan desarrollar por ellos mismos ofreciéndoles espacios y materiales que fomenten todo tipos de conexiones y transformaciones. Favoreciendo así su desarrollo integral y sobre todo dando lugar a que se den situaciones dentro del aula que no estamos buscando, es decir, esos procesos inesperados que surgen de manera natural. Para eso hemos de dar tiempo a los niños, devolverles su tiempo como dice Joan Domenech, en su libro “Elogi de la pedagogia lenta”.

    Tenga la esperanza y la ilusión de que poco a poco estamos dentro del cambio y que de cada vez hay más docentes que creen en este cambio de mirada hacia la educación, por lo tanto, será mucho más fácil encontrar con el tiempo equipos de maestros con la misma manera de ver la educación y que luchen por conseguirla.

  • April 27, 2020 at 3:33 pm
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    El que en los centros educativos se hagan cambios en la estructura de los espacios de enseñanza hoy en día es muy frecuente, ya que tantas actualizaciones en los métodos de educación crean la necesidad de transformar estas áreas de comunicación con los proyectos adecuados, y más para tener lugares donde incorporar nuevas pedagogías, algo que sin duda ha revolucionado las maneras de educar y que se convierte en algo vital para el mayor conocimiento de los estudiantes.
    La importancia de cuidar los espacios y colocar los materiales de una u otra forma permite provocar aprendizajes, experiencias, dar posibilidades…tenemos que mantener nuestra mente abierta, tener ganas e ilusión de seguir aprendiendo, de no tener miedo a equivocarnos y probar.
    Me ha encantado el articulo. Enhorabuena!

  • May 1, 2020 at 12:27 pm
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    Me ha gustado mucho el artículo por la forma en la que relaciona el diseño y la transformación de espacios con los cambios y modificaciones de la educación en general, ya que modificando solamente los espacios generas otras posibilidades en todos los sentidos: actitud, percepción, descubrimiento.
    Me resulta muy interesante cuando apelas a la creatividad y la imaginación en todos los ámbitos, me parece que son cualidades imprescindibles en esta ” vida líquida”.
    Un saludo.

  • May 5, 2020 at 5:05 pm
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    Me gustó mucho el artículo, dónde se resume perfectamente lo que ocurre en la aulas, instituciones escolares o algunos recursos educativos.
    El aprendizaje es una combinación de muchos factores y entre ellos la disposición del espacio que, además, van de la mano de muchas de las metodologías y miradas que hoy en día se están rescatando para “innovar” pedagógicamente. Hay que seguir al niño, cómo decia Montessori

  • May 6, 2020 at 7:59 am
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    Hola, me ha gustado mucho este artículo. Te hace reflexionar sobre nuestro sistema educativo actual, nuestra mentalidad (como educadores) en muchos casos sigue ligada a los espacios educativos heredados. Creo que desde la formación de formadores deberían valorar y fomentar más la creatividad Y las posibilidades que nos dan los espacion en los que desarrollamos el día a día sobre todo la etapa enfocado a 0-3 años . Al final el educador es el primero que tiene que dejar rienda suelta a su imaginación (reinventarse) y desvincularse de lo establecido transformando espacios con materiales accesibles, cotidianos, sencillos para poder llegar al aprendizaje partiendo de su curiosidad y motivación por descubrir nuevos ambientes

  • June 1, 2020 at 10:26 pm
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    Hola Irene, creo que tus palabras son aplicables ya no únicamente al ámbito educativo, sino también al empresarial, a la vivienda, al urbanismo… aunque siempre existen excepciones que muestran que otra forma de estar y hacer es posible. Habitualmente se da poco o o nulo espacio para la improvisación, el desahogo, el juego, la exploración, y son herramientas muy poderosas con las que aprender, interactuar y relacionarse si no las mejores.

    Mi experiencia educativa se restringe a la universidad, aunque allí también (como en el resto de ámbitos que he comentado antes) se suelen heredar estructuras y formas ancladas en unos principios ya obsoletos, y que están a distancia de potenciar las capacidades y talentos individuales. Aunque somos nosotros los que mediante nuestra individualidad podemos tratar de aportar nuestra visión, sugerir cambios, buscar oportunidades y mostrar nuevos caminos. En ese sentido y como simple ejemplo, a veces en mis clases presenciales hago que mis alumnos y yo nos sentemos en círculo, y algo tan sencillo ya les cambia la energía e implicación (y a mí).

    Si realmente queremos tender a una educación que potencie las capacidades individuales, respete los tiempos, se adapte a las necesidades personales y fomente la autorrealización, empezar por una buena limpieza y tender al “menos es más” puede ser un buen comienzo en esta cultura de la velocidad y la sobreestimulación.

    Muy contento con lo que llevo (lentamente) del curso, promete. Gracias y un abrazo! 😉

  • June 15, 2020 at 2:48 pm
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    Un artículo muy inspirador, gracias. Mi reflexión versa sobre el aprendizaje. En una escuela los espacios son importantes, pero considero que lo fundamental para el cambio de paradigma es el cambio de mirada, que no haya tal paradigma, que el aprendizaje se dé de tantas maneras distintas como personas distintas haya. Un aprendizaje diverso donde todos los procesos tengan cabida. En este aprendizaje diverso lxs profesorxs se convertirían en facilitadorxs, con confianza en las capacidades de lxs niñxs, respetando su ser, sus intereses y sus ritmos, sin juicios. Unos facilitadores que puedan observar y escuchar las evoluciones y no las evaluaciones.
    Algo que he aprendido de mis hijos es que descubren aprendizajes en cualquier lugar, el aprendizaje no entiende de paredes. Mi casa está preparada para ellos, con espacios, juguetes, materiales, etc, pero todo ello es incomparable con la estimulación que encuentran en un entorno natural, a través de unas cuantas cajas de cartón o de una bolsa de cables viejos. A ellos todo les viene bien para jugar, experimentar, descubrir y aprender. Me pregunto porqué no a nosotrxs.
    Creo que si dejamos de interferir, interrumpir y dirigir su juego, que es la base de su desarrollo, mantendremos la creatividad con la que nacen nuestrxs hijxs, con la que nacemos todxs. Gracias. Un abrazo.

  • June 15, 2020 at 8:19 pm
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    Me pareció sumamente interesante el artículo, y coincido en que efectivamente es necesario primero nutrir la imaginación del docente para poder acompañar a los niños en sus procesos y desarrollos creadores. Popularmente se dice que los niños “tienen más imaginación” que los adultos, afirmación que justifica dejarles a ellos la responsabilidad de desarrollarla y ponerla en acción. Tal como sostiene Vigotsky, han de ser los adultos quienes posean mayor imaginación, al contar con más experiencias, pero las diversas instituciones por las que han transitado generalmente se han encargado de cercenarla.
    Muchas veces sucede que, al realizar una propuesta de juego, los niños se aburren enseguida. Es en ese instante en el que la intervención del adulto es fundamental, para poder ofrecerle nuevas opciones, nuevos modos de utilizar los materiales, antes de desecharla. Pero para poder intervenir, es necesario contar con herramientas, haber experimentado, y animarse a jugar.

    • July 20, 2020 at 5:14 pm
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      Es un artículo que invita a la reflexión personal y profesional. Un cambio es posible, solo hay que empezar poco a poco, me parece muy interesante dos verbos que se citan en el artículo: “cuidar y respetar”, ambos fundamentales en a educación y que a veces se dejan de lado por prisas o miedos.

  • June 15, 2020 at 8:51 pm
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    El artículo me ha provocado unas cuantas reflexiones y una de ellas es la de no desaprender lo construido hasta ahora en materia de educación, sino ir añadiendo cambios y creatividad y nuevos paradigmas, y eso puede suceder mientras nos cuestionemos nuestras acciones .
    Respecto a la creatividad de los maestros estoy realmente interesada en redescubrir parte de la mia , perdida en el proceso educativo de mi infancia.

    Leyendo los comentarios me viene en mente el proyecto de ampliación del centro donde trabajo y el gran sentimientoo de frustración que como maestra siento ante la falta de interés en ponerlo en marcha ( llevamos 5 años esperando, con 3 barracones en el patio y sin espacio exterior para l@s alumn@s de primaria), y las pocas ganas por dejarnos participar al claustro en su diseño, todo eso por parte de la administración responsable. Aún así salen miles iniciativas aprovechando y reinventando el poco espacio disponible. Eso proporciona orgullo y satisfacción en contraposición a los sentimientos anteniores.

    • June 16, 2020 at 7:32 am
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      La participación de los equipos docentes y de la comunidad educativa más en general en el proceso de diseño es fundamental. Es necesario un cambio administrativo que es urgente, pero no en todos los casos sencillo porque requiere de voluntad política. Yo os animo a realmente construir alternativas desde vuestras posibilidades, de forma efímera, a comunicarlas y promoverlas, a seguir insistiendo en la importancia de esos procesos de participación y decisión colectiva. Nosotros como diseñadores acompañamos ese tipo de procesos que nos parecen fundamentales. Entiendo perfectamente la frustración pero un proceso de ampliación es siempre una enorme oportunidad que es muy importante aprovechar. Muchos ánimos con ese proceso.

  • June 15, 2020 at 10:21 pm
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    A mi siempre me ha sorprendido un tema de muchas escuelas: la programación. En setiembre muchos maestros y maestras programan… y yo me pregunto: ¿qué estarán programando cuando todavía no conocen a sus alumnos?
    Esta necesidad de tenerlo todo controlado, programado y pensado ya no deja sitio a según qué manera de trabajar. Siempre tan pendientes del currículum, de los objetivos, de que los alumnos aprendan conceptos… des de mi opinión, tendría que guiarse aquello que va surgiendo en el aula hacia aquello que marca el currículum y no al revés, es decir, no programar aquello que va a pasar en la clase con el currículum en la mano porque entonces no estará adaptado a la realidad. Cada grupo (y al mismo tiempo cada alumno/a) tiene unas necesidades, unas inquietudes, unas capacidades, etc, diferentes y hay que observar para identificarlas y poder dar respuesta, poder adaptar los métodos, los juegos, la organización del espacio… así si habría espacio para la imaginación y la creatividad. Por suerte, muchas escuelas van cambiando su manera de trabajar pero todavía hay mucho camino por recorrer…

    • June 16, 2020 at 7:23 am
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      La programación por el momento es un requisito, pero se puede establecer de forma suficientemente abierta para que permita las adaptaciones que sean necesarias, para que sirva más como una red que nos de sostén y no como una senda impuesta por la que todos avanzamos al mismo ritmo en el mismo momento. En Reggio hacen la diferencia entre programación y proyecto y nosotros estamos de acuerdo con ese enfoque. Hablamos siempre de proyecto pedagógico. Tenemos que entender que tenemos que cumplir con los requisitos administrativos pero sin que nos atrapen en una rigidez que dificultad la labor docente y el aprendizaje. Por eso la flexibilidad es clave.

  • June 16, 2020 at 7:35 pm
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    Totalmente de acuerdo y comprobado. Tengo la gran suerte que en mi centro se tienen muy en cuenta todos estos aspectos y permitimos que en nuestros ambientes con el cuidado debido de los espacios se dé lugar a todo tipo de intervenciones y sobretodo que sean los niños los que lo puedan cambiar. Claro está que todo es mejorable y creo muy importante escuchar las necesidades de los que habitan el lugar.

  • June 16, 2020 at 9:18 pm
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    Me encanta el artículo, gracias…! Al hablar de reimaginar nuestros espacios me viene a la cabeza ¿Qué necesitan nuestros alumnos/hijos?, y para ello considero importante la observación. Los intereses en algunos casos pueden ser afines por grupos, pero existen multitud de variables y nos encontramos que lo que para un grupo es estimulante y le atrae, para otro no y lo mismo ocurre a nivel individual. Creo que esa es una de las claves, parar y observar. Difícil… ¡Si! , pero nos permitiría ir adaptando, variando y ofreciendo esa variedad de espacios y ambientes que necesitan, para poder alejarnos nosotros y nuevamente observar. La concepción del diseño integrado se ajusta mucho a esa búsqueda, ya que un espacio no solo lo hacen el lugar o los materiales, tiene otros factores que necesitamos tener en cuenta, y que van evolucionando de forma sistémica (todos influyen en todos). Conocer las propuestas que ofrecéis me ayuda a abrir la mente, a adquirir nuevas herramientas y a organizar un poco más estas ideas para ofrecer esa flexibilidad que nos comentas. O al menos comenzar con poco, que ya es algo.

  • June 17, 2020 at 4:34 pm
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    Tras leer el artículo y los comentarios, me ha surgido un tema novedoso a explorar y es la importancia de potenciar la imaginación, creatividad y espontaneidad de quienes trabajamos día a día con la infancia. Coincidiendo con otros temas que se plantean, reconozco que este aspecto aún me había pasado desapercibido, la frase: “La imaginación de los adultos de hoy ha sido maltratada y denostada por el sistema escolar y la sociedad en general. Es urgente cultivar la imaginación y la creatividad (…)” me ha dejado eco.

  • June 17, 2020 at 8:03 pm
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    Convertimos nuestro centro escolar en una prolongación de su casa, sofás, cocinas, espacios de movimiento con estructuras que facilitan llenar sus necesidades e instintos: seguridad y apego, exploración, de comunicación y relación con otros niños-as, instinto de cuidado a los más pequeños-as y la naturaleza, instinto sexual, instinto de defensa y huida.
    Cambiamos los tiempos y quitamos tensión con el horario flexible. Nos dimos cuenta que con la actividad autónoma cumplen con creces el curriculum. Por primera vez vimos a cada niño ¡tal y como es!… Pero nos falta cambiar el enfoque para crear contextos más creativos que les inviten a ir aún más lejos. Nos da miedo explorar por falta de recursos y conocimientos. Por eso agradezco de corazón vuestra labor de diseñadores, arquitectos-as y artistas que dais belleza y sentido estético a la educación más allá del mobiliario.

  • June 18, 2020 at 9:30 am
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    Me ha gustado mucho el artículo. Encuentro necesario un cambio de mentalidad no solo en las escuelas sino también en la sociedad. Invertir en nuestros hijos es mejorar el presente y el futuro.
    Me gustaría encontrar una escuela donde se fomente más la colaboración que la competición. Nuestros hijos aprenden más por la emoción y la experimentación que por estar sentados horas y horas en los centros. Tratar de repensar los ambientes para que sean más lúdicos y atractivos mejoraría sin duda la creatividad.
    Durante la pandemia los niños han echado de menos el contacto con sus amigos más que las lecciones. Es ese punto socializador lo que hace importante a la escuela.

  • June 19, 2020 at 6:21 pm
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    Ya leí el artículo en el momento de la publicación, ¡Chapó!

    Es completamente necesario reimaginar los ambientes pedagógicos porque a la vista está que el sistema de educación actual no motiva, no enriquece y no permite nuevas experiencias.
    Con el tiempo, nos van “cortando las alas” de la creatividad, encaminándonos hacia un futuro en el que lo que tenga que ver con el arte, la creatividad o la cultura se limita a un simple pasatiempos/ocio/extraescolar que no nos va a dar en un futuro un trabajo estable (que parece ser lo único importante).
    Esto lo digo por mi propia experiencia, en mi casa no era viable hacer bellas artes porque iba a morir de hambre y sólo tenían cabida las carreras que me iban a dar una estabilidad en un futuro (medicina, arquitectura, ingeniería…).

    Hay que reimaginar los ambientes pedagógicos, y para eso, veo imprescindible empezar por el profesorado. Un cambio del ambiente sin un cambio de mirada del profesorado no tiene ningún sentido (volviendo al comentario que he hecho del sistema Amara Berri en el punto 1/7 creo recordar).

    Por los dos puntos anteriores (casa y escuela), creo que lo más importante es el cambio de mirada y de chip del adulto para poder ofrecer todo lo que estamos tratando en este curso. Una vez hecho el cambio del adulto, estoy segura de que con poco presupuesto, materiales reutilizados y creatividad se pueden hacer (y ya hacemos) muchísimos cambios en la educación. Y con el cambio de mirada también me refiero a dejar de decir “es que en mi escuela no se puede” e intentar realizar pequeños cambios con los que se llegará a grandes propuestas.

    Respecto a esta pandemia y nuestra gestión en casa: Nosotres ya teníamos la casa adaptada a nuestro hijo, tiene ambientes preparados y fomentamos su autonomía en todo lo que podemos… pues bien, por poner un ejemplo, yo pensaba que tenía todo monísimo y divino, pero veía que a Zuhaitz no le motivaba utilizar las pinturas. Me dí cuenta que era por la forma en la que estaba el ambiente preparado (mesa, pinceles y pinturas), por lo observé a mi hijo, le dí una vuelta y me dí cuenta de que a él no le gusta pintar sentado (es un niño muy muy movido), sino que prefiere hacerlo en el suelo, o en la pared, en diferentes superficies y con diferentes materiales (jeringuillas, hilos, materiales naturales…). Desde que he modificado ese espacio, tengo en casa un gran artista que no hace más que llenarme las paredes de lienzos pintados o creados con piezas sueltas…. estos lienzos están siempre disponibles para realizar las modificaciones que estime oportunas, están vivos, en continuo cambio. Y mi hijo, encantado por supuesto.

    También tengo que decir que es uno de los niños afortunados que puede asistir a una escuela activa en la que el acompañamiento es inmejorable y los ambientes son fantásticos. Aunque echo de menos la creatividad (hay un gran trabajo que hacer en este aspecto), creo que es un espacio digno de conocer.

    Por lo que añado a reimaginar los ambientes y al cambio de mirada del profesorado, a las familias, a esos padres y esas madres. Porque en la escuela pasan muchas horas, pero la educación no depende sólo de la escuela, la creatividad se desarrolla en todos los ambientes en los que convivimos (que no se si viene a cuento pero ya me estoy enrollando demasiado…jajaja)

    Quiero dar las gracias desde aquí a las personas que se dedican a la docencia y están en este curso, porque está claro que si no habéis hecho el cambio de mirada, lo acabáis de comenzar con Irene y Createctura. ¡Hasta Pronto!

  • June 21, 2020 at 8:41 am
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    Me gusto mucho este articulo!
    Da para reflexionar mucho sobre la actualidad de las escuelas, pero ya era algo que yo personalmente llevo reflexionando años durante mi carrera de estudios, porque aun no ejerzo de maestra.
    y gracias a gente como tu y buscando diferentes pedagogías y otras visiones para darle una vuelta a a educación, y espero que poco a poco la gente vea estas visiones y se vaya formando y vean que a través del juego explorando y experimentando los niños, su aprendizaje sea mejor.
    Muchas gracias por dar tu visión al resto del mundo y poco a poco ir cambiando la educación.
    Con muchas ganas de seguir aprendiendo de nuevas experiencias.
    Un saludo!

  • June 21, 2020 at 3:02 pm
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    Me parece muy inspirador el artículo sobre todo en la necesidad de concienciarnos de que el cambio es necesario pero también es posible. Que dejemos de anclarnos en el pasado y pensemos en nuevas estructuras y nuevas posibilidades y sobre todo que escuchemos a los niños/as. Ellos/as deben de ser nuestro motor y el centro de interés de nuestra práctica diaria.

  • June 21, 2020 at 3:13 pm
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    ¡Es un artículo totalmente inspirador!Muchas gracias por compartir vuestra experiencia e invitarnos a crecer esta comunidad.
    A mi me llaman la atención dos cosas:
    La primera es la mentalidad de verlo todo de manera integral: los espacios, los usuarios, las actividades, los propósitos, los materiales, etc. Creo que pensar y actuar de ese modo trae resultados más genuinos y respetuosos en todos los sentidos.
    La segunda es que yo no formo parte del sistema educativo, mi única experiencia es de cuando fui niña y lamentablemente mis escuelas fueron muy tradicionales. Ahora mi hija está en P1 y todas las escuelitas que visité para elegir guardería en general tienen propuestas muy abiertas, lúdicas, de experimentación, abiertas a los intereses y necesidades de los pequeños, espacios amigables, abiertos y cambiantes con materiales de todo tipo. Lo que me llama la atención es ¿por qué la educación en la primera infancia es así y de repente a los 6 años hay un cambio brutal en el que los niños tienen que estudiar de un modo muy estructurado y serio?

  • June 22, 2020 at 5:59 pm
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    Me parece un artículo y una reflexión muy interesante, sobre todo este párrafo “muchos de los grandes problemas que hoy se viven en las aulas, con un profesorado desbordado ante un alumnado diverso, más desmotivado y desvinculado del aprendizaje cuantos más años pasa en el sistema escolar; un alumnado al que no conseguimos dar respuesta con el diseño actual de nuestros centros escolares.” Este párrafo me has hecho reflexionar sobre la difícil tarea que tenemos diariamente. Como maestra siendo que el sistema educativo no quiere adaptarse a la nueva realidad de la sociedad, no intenta desarrollar ese potencial que cada niño tiene dentro de sí (aunque de forma escrito así lo digan). Como bien dices necesitamos promover esa creatividad pero muchas veces estamos tan atados de pies y manos que es imposible.
    Con estas formaciones personalmente busco ir aprendiendo a implantar esas ventanas que nos decías en el artículo, esas que nos ayudarán a potenciar no solo la creatividad de los niños si no la nuestra propia, que tan olvidada está

  • June 24, 2020 at 7:29 pm
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    Enhorabuena Irene por este artículo tan motivador, que invita a la reflexión y a la acción.
    Es importantísimo como comentas reinventar espacios, estrategias de aprendizaje, recursos educativos, ,… basados o inspirados en los estudios de pedagogos y/o pensadores clásicos así como en los de profesionales de la educación de hoy, pero también en trabajos provenientes de distintas disciplinas: música, pintura, arquitectura, medicina,….
    En lo que concierne a la creatividad, el sistema educativo con métodos tales como las lecciones magistrales, la memorización, ….y el distanciamiento de las artes; así como la sociedad actual en la que predominan recursos y objetos para “facilitarnos” la vida y evitar que tengamos que “malgastar” conexiones neuronales como por ejemplo determinados juguetes, medios de comunicación, redes sociales,…son enemigos potenciales de la creatividad, imaginación y pensamiento divergente. Se trata de una carrera de obstáculos en la que muy pocos logran alcanzar la meta. Qué cierta la reflexión de Carl Jung: “Todos nacemos originales y morimos copias”.

  • June 26, 2020 at 8:59 pm
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    Hay mucho sobre lo que reflexionar en este artículo, empezando por cuestionarnos lo que se hace, cómo y por qué se hace, para cambiar la mirada hacia la infancia, aunque sea difícil, porque estamos tan acostumbrados que cuesta. Pero si se quiere de verdad, el cambio es posible.

  • June 27, 2020 at 2:44 pm
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    Creo que es un articulo muy interesante, destacar la importancia del espacio donde se desarrolla el aprendizaje, ya que este es un agente y condicionante más del proceso de enseñanza-aprendizaje. Los niños y niñas son los protagonistas de este proceso por lo tanto necesitan espacios que se adapten a sus necesidades e intereses, que tengan en cuenta la diversidad y la individualidad de los niños y que les permitan observar, explorar y manipular libremente.

  • June 30, 2020 at 7:27 pm
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    Me motiva mucho el enfoque integral que se le da a una propuesta, desde la arquitectura, más allá de lo estético, atender siempre los diversos universos y entender la importancia de la creatividad en todo este proceso. El ser creativo y respetuoso al proponer, con cierto desapego para permitir que la propuesta provoque esa exploración espontánea, una transformación que evolucione en su andar y dé lugar a la imaginación. Entendiendo las necesidades de nuestro ser habitando el espacio, respetando su autonomía para que se sienta parte, lo transforme y se transforme al mismo tiempo su ser y su entorno.

  • July 16, 2020 at 10:16 pm
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    Que buen artículo, con un gran sentido, cuando expones que debemos cultivar la imaginación y creatividad de nuestros docentes… la damos por hecha y en ocasiones nos preocupamos por capacitar en muchas cosas que pensamos más necesarias. ¿Y lo importante en dónde lo dejamos? crear dinámicas en donde la creatividad e imaginación fluyan de manera natural en los adultos, para así garantizar que lo transmitirán en las experiencias con los niños!

  • July 17, 2020 at 2:29 am
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    Hola, leyendo tu artículo me vienen varias cosas a la cabeza. Primero y para tenerlo presente , que en el corto plazo me gustaría ser un agente de cambio y poder contribuir activamente a reimaginar nuestros espacios de aprendizaje y creo que este curso puede ser un puntapié inicial.
    Por otro lado recuerdo que el año pasado cuando participé de un curso de innovación en arquitectura educativa nos hablaron de la importancia del diseño participativo en este proceso. Me pareció super real la propuesta con diferentes grados de participación posible. Me acordé de esto cuando vi el comentario de María Antonia (creo) que hablaba de frustración en el proceso de ampliación de su centro al no haber participado en ninguna de las etapas.
    Creo que la formación de formadores también es clave y también integrar lo edilicio, lo pedagógico y lo humano en este proceso de cambio.
    Abrazo!

    • July 18, 2020 at 3:34 pm
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      Sí, tenemos mucho camino pendiente en el desarrollo de procesos participativos en las escuelas. Decía el otro día Santiago Atrio, arquitecto especializado en pedagogía, en una entrevista que hizo con Jorge Raedo para ARQA que deberíamos invertir los tiempos que ahora mismo tenemos normalizados en la construcción de las nuevas escuelas. Ahora mismo pensamos los procesos de negociación y participación en días (sí es que existen), de diseño en meses y de construcción quizás en uno o dos años. Santiago proponía invertir la importancia de esos procesos entendiendo que el trabajo con la comunidad es fundamental para el diseño de nuestros nuevos espacios educativos y poniendo en cuestión que quizás el resultado podría no ser ni siquiera necesariamente un edificio.

  • July 17, 2020 at 11:29 am
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    Me ha encantado la frase con la que termina el artículo “reimaginando nuestros espacios de aprendizaje”
    Creo que para reimaginar espacios es importante que los docentes estemos en constante formación, que nos podamos nutrir de proyectos tan ricos y diversos como el vuestro, que como comentaba Irene dentro de un equipo se tenga en cuenta también la individualidad, al igual que con los niños todos tenemos un talento o varios y enriquecernos de ellos nutre al equipo

  • July 18, 2020 at 11:08 pm
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    Veo en la escuela pública de la localidad en la que vivo las dificultades que está teniendo el centro para que la institución de la que depende le apruebe una necesidad básica tan sencilla de entender como la ampliación del comedor para poder atender a toda la demanda y me hago cargo de la impotencia que supondría para familias y docentes hacer una propuesta más audaz a Educación como un cambio de paradigma o una propuesta de uso de ciertos espacios que se salga de la norma.

    No por ello debemos dejar de pelear por estos cambios en los que creemos, pero sí parece evidente que, al menos en lo público, el camino será largo. Recuerdo haberte leído en una ocasión, Irene, que incluso los pasillos podrían ser utilizados para intervenciones pedagógicas y no solo como zonas de paso. Me maravilló esta idea y me abrió mucho la mente respecto al uso del espacio que, como decías en este hilo, incluso hay quien opina que no necesariamente debe ser un edificio, lo que me lleva a pensar en que en las escuelas incluso podría haber un “aula” de escuela bosque, es decir, un aula que no necesita ser construida porque es el bosque o la playa o el espacio natural más cercano, o un sinfín de posibilidades más. Pero para esto el profesorado necesita una formación más abierta y la sociedad e instituciones una apertura de miras. Un reto que será tan apasionante como arduo.

    • July 19, 2020 at 8:13 am
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      Lo que he aprendido con los años dedicándome siempre a proyectos de cambio en diferentes ámbitos, es que nuestra mirada, la historia que nos contamos respecto a una determinada realidad, condiciona mucho ese “espacio de lo posible” del que tanto hablo. Por ello esta “otra mirada” y el “optimismo testarudo” son nociones básicas de este curso de introducción. Yo insisto mucho en poner la energía en lo que sí podemos hacer. Siempre, hasta en las circunstancias más difíciles y con menos medios en las que he trabajado sobretodo en los años dedicados a proyectos con comunidades vulnerables en países del sur, hay cosas que podemos hacer. La frustración en todos estos procesos de cambio por supuesto está siempre presente, pero depende de nosotros cuanta energía ponemos en esa frustración o si somos capaces de transformarla en acción. Todo el proyecto de Createctura surge de esa frustración convertida en acción, toda esta plataforma surge como respuesta a un momento de crisis también donde todo por lo que habíamos trabajado estos años pareció venirse abajo.

      Respecto a los ejemplos que pones y con total desconocimiento hacia los detalles, sin minimizar las dificultades me gustaría decirte cómo leo yo la situación que comentas. Una ampliación de un comedor puede ser sencilla o no… Puede que requiera de un proyecto arquitectónico para ser llevada a cabo, si toca a cualquier elemento de obra gruesa y puede que en la provincia haya solo un arquitect@ para todos los centros. En Cantabria es el caso y eso puede resultar en un importante “cuello de botella” desde el punto de vista de la transformación de los centros. Las transformaciones que dependen de la administración y de la disponibilidad de presupuesto pueden tomar tiempo y toca hacer lo que imagino que estáis haciendo: insistir mucho y tener paciencia. Hay que pensar además en las circunstancias actuales todo lo que estaba planeado, ha quedado congelado. Si fuese el caso podríamos poner por el momento la energía en otro lado, como decía más arriba: en lo que sí podemos hacer. Y aquí llega la segunda parte de tu mensaje a la que yo haría una lectura diferente.

      Este momento ha congelado muchos proyectos, pero nos ofrece la oportunidad de centrarnos e impulsar otros y un de ellos es precisamente el de trabajar en el exterior. Para ello no hace falta grandes luchas administrativas, trabajar en el exterior es una decisión del equipo docente sin grandes costes asociados. En este momento ese tipo de iniciativas van a ser apoyadas, porque la sociedad tiene claro que es mucho más seguro en este momento que los niñ@s pasen varias horas en el exterior que cinco horas seguidas en el mismo aula encerrados junt@s. También desde el ministerio de educación se van a apoyar este tipo de iniciativas y la ministra ha hablado ya varias veces de buscar espacios alternativos en las escuelas y el entorno. Aprovechemos este momento para salir de las aulas, para diseñar nuevos espacios en el exterior para crear otros vínculos con el entorno, para trabajar con materiales naturales que l@s niñ@s puedan recoger. Esto es algo que ya se hace desde hace años en muchas escuelas y proyectos. Ahora puede extenderse a otros centros que hasta ahora habían sido más reticentes o estaban más estancados en la costumbre. Esta crisis nos saca de esa situación acomodada.

      Hace un par de semanas participé en un curso de verano que se llama precisamente “Educar en la naturaleza, ¡es el momento!”. Esta es la introducción del texto que escribí sobre la formación práctica que impartí allí. Lo dejo en el foro para que pueda abrir una nueva conversación sobre este tema: https://formacion.createctura.es/forums/topic/reimaginar-nuestros-espacios-pedagogicos-en-el-exterior/

  • July 20, 2020 at 4:09 pm
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    Me ha encantado el artículo, felicidades.
    Considero que cada vez somo más los profesionales, familias…. quienes pensamos que la educación tal y como la conocemos necesita un cambio , por ello creo que es muy importante que no sólo los maestros cambiemos este pensamiento sino que tenemos que enseñar a los padres que hay otras maneras, formas de enseñar .

  • July 20, 2020 at 6:51 pm
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    He disfrutado mucho el artículo!
    Me ha gustado muchísimo cuando has hablado de transformar los centros escolares pensando no sólo en los alumnos, sino también en los profesores y en las familias. Me parece que involucrar a las familias en todos los procesos que se desarrollan con los niños, les va a permitir también tener una visión más amplia y así continuar cultivando la creatividad e imaginación desde casa y desde otros contextos, porque muchas veces se encuentran en piloto automático sin darse la oportunidad de acercarse o escuchar lo que los niños tienen por decir. Igualmente con los docentes, el re pensar esos ambientes en los que también nosotros podamos sentir el apoyo y acompañamiento, nos puede permitir encontrarnos en una mejor versión de nosotros mismos y aportar lo mejor de cada uno a los demás, que se encuentra muy relacionado con la importancia de hacer más visible ese rol que nosotros realizamos. Por cierto, ahora en cuarentena que los papás se han enfrentado a vivir más de cerca esos acompañamientos y procesos con los niños, han valorado y apreciado más ese rol que se realiza desde la escuela.

  • July 20, 2020 at 10:36 pm
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    Muy enriquecedor y que impotante el papel de las familias en todo el proceso, como tu comentas, a la hora de formar la ”sociedad del futuro”

  • July 21, 2020 at 9:08 am
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    Que condicionados estamos para reimaginar nuestros espacios. Nos han ido guiando como rebaño perdido, nada hemos heredado sobre creatividad de nuestras escuelas i formación de base, hemos tenido la suerte de ser, de los que como tú dices, tienen ese “optimismo testarudo” y buscar la otra mirada.
    Impotencia, es lo que muchas veces siento algunas veces por que no tengo las herramientas necesarias para potenciar esa creatividad que vamos robando a nuestros niños i niñas.
    Porque no se cómo hacer para no condicionarles, que no hagan las cosas por agradarme, sino para que les agrade a ellos i ellas…. aunque lo intento.
    El tiempo también és un condicionante a tener en cuenta…. Tiempo para imaginar i crear propuestas, però sobre todo para conseguir los elementos necesarios para llevarlas a cabo. No quiero que suene como una excusa… pero es una realidad.
    A veces nos dejamos llevar por esas propuestas estupendísimas que vemos i sin querer me desanimo porque siento que, algo tan elaborado, con materiales i espacios tan preparados, es muy dificil de llevar a mi aula.
    Empezar a caminar, ir haciendo poco a poco es lo que me he propuesto, este proceso de reflexión más profunda que estamos haciendo a partir de lo que vamos viendo en el curso, me está vieniendo muy bien para justificar el porqué de este cambio, de este tipo de propuestas i defenderlo ante mi equipo directivo, compañeras y famílias. Incluso para mi misma.

  • July 21, 2020 at 1:57 pm
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    Muy buen artículo, invita a comenzar a generar esas nuevas experiencias desde una perspectiva innovadora, experimental y sencilla.
    Es importante destacar la necesidad de cultivar la imaginación y la creatividad docente. He de decir, que la mayoría de los docentes nos hemos visto envueltos y hemos crecido de la mano de la educación tradicional, por lo que nuestra forma de pensar, actuar y proceder va de la mano de la rigidez. No hemos sido educados en ambientes que nos llevaran a generar esa creatividad e imaginación, sino que eran más rígidos e impuestos. Por ello, apostar por cambiar esa mentalidad, y que nosotros como docentes seamos capaces de generar un ambiente en el que nuestros alumnos y alumnas sean capaces de crecer con esa mente abierta con una mirada hacia la creatividad e imaginación libre me parece estupendo.

  • July 21, 2020 at 7:08 pm
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    ¡Me ha encantado!

    Son varios los puntos que se destacan en el artículo y que me parecen muy importantes.

    En primer lugar, el hecho de considerar la escuela como un espacio potencial en el que las niñas y niños puedan aprender y desarrollarse y no solamente como un espacio en el que recibir conocimientos y conceptos, me parece esencial para tener una concepción diferente del papel de la escuela. Diseñar espacios con ambientes acojedores resulta clave para el desarrollo de las emociones más básicas y el sentimiento de pertenencia y apego que es tan importante para poder aprender. Todas las personas necesitamos estar bien y sentirnos cómodas para poder aprender y que esos aprendizajes sean realmente significativos. Crear espacios que se puedan adaptar a las necesidades de cada persona es indispensable.

    Otro punto importante es el de la formación del profesorado que debe diseñar y acompañar al alumnado. De nada sirve que el espacio sea el idóneo, que los materiales sean los adecuados si la mirada de quién acompaña no es la correcta. Los adultos tienen un papel fundamental en todo este proceso y aunque no seamos protagonistas debemos formarnos y ser conscientes que el cambio, en primer lugar, está en nosotros y nosotras.

  • July 22, 2020 at 2:39 pm
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    Muy inspirador y removedor de emociones
    Aplicado a la escuela de mi hija (centro público) con la situación actual se están volviendo locxs (como en todo el mundo, supongo) a la hora de plantear la vuelta al cole, “grupos burbuja”, uso de las aulas… como cada espacio esta tan sumamente delimitado y no se va más allá, un aula debe ser lo que habitualmente se conoce como aula y debe tener sillas y mesas, que a su vez dificulta mantener distancias y resta espacio…, se come en el comedor, se eliminan cosas vitales por el simple hecho de que no se disponen aulas para ello…., si desaprendieramos todo lo pautado y establecido como lo habitual o “correcto” surgirían múltiples opciones y luces para ayudarnos ha plantear una vuelta al cole más humana, creativa y sobre todo RESPETUOSA.
    Se está primando (como siempre) aspectos académicos, sobre los emocionales.

    Dirigido a mi vida profesional (docencia en la universidad), se les enseña a lxs futurxs maestrxs de la misma forma año tras año, mismos artículos, mismos libros, mismas actividades, sentados en sillas y mesas y escuchando clases magistrales… (hablo en general).
    El cambio debe aplicarse en todos los lugares que podamos, me alegra encontrar tanta gente con inquietudes similares, me da mucha esperanza y “buen rollico”.

    • July 22, 2020 at 3:14 pm
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      Sí, gracias a esta labor yo estoy en contacto constantemente con personas con vosotr@s, con inquietudes compartidas. Personas que estáis cambiando y proponiendo muchas cosas desde muy diferentes ámbitos. Cualquier crisis se puede pensar desde la oportunidad o desde el bloqueo. De nuevo, como insistimos en este curso de introducción, es sobretodo un problema de mirada, porque estos nuevos condicionantes y retos pueden ser también el empujón necesario para transformar la realidad escolar. Cambios que llevamos reclamando años. Como en toda crisis veremos ambas reacciones: la regresión por falta de otras narrativas y el florecimiento de propuestas alternativas, adaptadas al contexto local, creativas. Esta capacidad para ver la oportunidad depende de nuestra propia capacidad creativa y nuestra flexibilidad. Y si hasta ahora no hemos tenido la oportunidad de cultivar estas cualidades, si nos sentimos perdid@s, esta es la oportunidad de empezar a practicar. Solo requiere de entrenamiento y acompañamiento, como cualquier otra capacidad.
      Podemos superar esa primera reacción de miedo y de impotencia, para concentrar nuestra energía en la acción. Nuestra labor seguirá siendo acompañaros.

      Desde el ámbito de la universidad tenéis una oportunidad magnífica de aportar a este cambio educativo. Es uno de los ámbitos clave para la necesaria metamorfosis de nuestro sistema.

  • July 23, 2020 at 10:23 am
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    Muchas gracias por el artículo!
    Primero pediré disculpas por anticipado, estoy acostumbrada a hablar y pensar sobre educación y espacios de aprendizaje en inglés,  intentar poner mis pensamientos es español está probando ser todo un desafío!

    El otro dia participe (como oyente) de una discusión muy interesante sobre la “Imaginación y lo imprevisible en Educación Infantil”, uno de los puntos que rescate fue sobre la necesidad de crear espacios donde se dan las condiciones para que pasen cosas diferentes, nuevas, sorprendentes, espacios nos dejen acceder a otras formas de ver el mundo. La necesidad de componer un espacio donde las ideas pueden ser pobladas, vividas. 

     Si estoy de acuerdo con Irene y con muchos de los comentarios en que el énfasis debe ponerse primero en la re-educación de los maestr@s, también  se debe lograr un cambio en las instituciones escolares para que  brinden a los profesionales la posibilidad de explorar, expresar su creatividad y imaginacion sin miedo a los errores, sabiendo que equivocarse es parte de aprender. Solo entonces los espacios, por más restricciones que tengan, podrán ser realmente modificados.  

    • July 23, 2020 at 10:33 am
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      Paula, escribe en el idioma que te resulte mejor, también puedes mezclar los dos e integrar palabras específicas que te surjan más fácilmente en inglés. De hecho tengo como tarea pendiente traducir estos artículos o una variante de los mismos, así que me vendría hasta bien 🙂 . A mi me pasa mucho esto que comentas con el lenguaje. A veces en los vídeos me doy cuenta de que me he inventado una palabra… probablemente lo iréis notando. La amiga que me corrige los textos se desespera porque dice que me invento demasiadas palabras como : “complejizar”, que a mi me suenan estupendamente 😀

  • July 24, 2020 at 12:09 am
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    Qué gusto da leer en estos comentarios acerca de diferentes centros donde ya se está produciendo el cambio 🙂
    Cada vez vemos más este tipo de propuestas creativas en los centros educativos pero es cierto que muchas (muchísimas) veces se trata de ocasiones puntuales donde parece que quieren rozar la ‘modernidad’ y el cambio pero sin atreverse a pensar en que este cambio se puede quedar para siempre en las aulas. Es cierto que sin personal especializado en Artes, es difícil que estas propuestas se queden como parte de la rutina de trabajo.
    Pienso que el problema (o el freno a estas propuestas) no es tanto el profesorado (que es perfectamente consciente de estas metodologías y su efectividad) o la burocracia, como el echo de que el profesorado no está formado en estos aspectos artísticos y no hay presupuestos para nuevos profesionales en los centros educativos.
    ¿Para conseguir un verdadero cambio, no sería necesario atacar el problema de raíz en las universidades?
    También es cierto que el aprendizaje debería ser continuo y por suerte tenemos este tipo de formaciones para reactivar nuestra creatividad, pero delegar estos temas a la elección del estudiante lo encuentro delicado…

  • July 24, 2020 at 6:54 am
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    ¡Hola! Menudo diluvio de ideas después de leerlo todo.
    En primer lugar decile a Irene que irradia optimismo y eso me hace mucho bien, jeje.
    En segundo lugar, dado que no me presenté, introducir que ahora mismo convivo en estrecha relación con los dos extremos del ciclo vital: trabajo con personas mayores y soy madre de una peque de 2 años.
    Una dudas: ¿Por qué el mobiliario de los coles es siempre exactamente igual? Sillas, mesas, etc.
    Trabajo en una Asociación de Alzheimer y el espacio es compartido con más agrupaciones, así que, montamos y desmontamos mesas plegables cada día. Nos da taaaantas posibilidades.
    Ahora pienso en muchos espacios que he reimaginado en mi vida por necesidad o por gusto y valoro el ejercicio tan gratificante que ha sido. Un ejemplo fue quitar las mesas y sentar en círculo a un grupo de mayores para un taller de memoria sin usar papel y lápiz. Todo era hablado, con gestos, movimientos corporales, material simple como tarjetas de colores. ¡Era lo más parecido a jugar! Verse cara a cara, equivocarse de manera tan expuesta y reirse de ello en grupo enganchó a las asitentes y creó grandes lazos.
    También me sirve mucho este ejemplo para hablar de la imaginación maltratada de la que habla el artículo. Es muy chocante ver el apuro que pasan algunas personas mayores que se ven sin recursos para inventar historias, por ejemplo. Pero también es maravilloso ver lasa diversión que les genera cuando se lanzan. Otras en cambio, me sorprendían por su inventiva, pero eran las menos. Incluso esta semana, referido también a la creatividad, observando a un octogenario con demencia su forma de pintar, hablaba con una compañera de que seguramente jamás había coloreado nada en su vida. Sin duda, infancias muy distintas a las de nuestros niños.
    Por otro lado, pienso en las trabas que encontramos hoy día para usar espacios naturales o el tema de los materiales reciclados y efímeros y entonces me alegra que muchos mayores tuviesen esa oportunidad, aunque fuese por falta de recursos. Es curioso que ellos recuerdan su frustración por no tener algunos juguetes y ahora entendemos que menos es más.
    Y para terminar con este popurrí de ideas, compartir una reflexión que tenía hace unas semanas al preguntarme por qué soy tan fan del verano. Y es que los mejores recuerdo de mi infancia se remontan a esa época del año. Verano era igual a: juego libre, juego desestructurado/piezas sueltas, convivencias intergeneracionales y espacios abierto y naturales. Al pensar esto, me dio lástima que entender la escuela como la antítesis de mis recuerdo de verano y seguramente por eso, tener tan escasos recuerdos de mi paso por ella. Así que, si me reguntan, mi cole ideal se parecería más a las vacaciones de verano, que hasta disfrutaba haciendo los cuadenillos Santillana.
    Y creo que corto y cierro. Muy agradecida de leer a tanta gente con ilusión por mejorar.

  • July 24, 2020 at 7:25 am
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    ¡Vaya! Aún me dejé algo en el tintero.
    Simplemente hacer alusión también al tema de la diversidad al trabajar con personas mayores que algunas no han ido a la escuela o muy poco y otra sí, los grados de demencia que tienen o tipo de enfermedad, averiguar sus gustos (muchos de ellos sin haberse podido cultivar sus aficiones), etc. Todo un reto encontrar la manera de estimularles. Además, en el material educativo se encuentran muchos recursos, pero también tenemos que huir de las tareas infantilizadas.
    En mi ámbito laboral, esa manera de trabajar se llama ‘Atención centrada en la persona’. Pero ya os podréis imaginar que en centros residenciales cuesta mucho por todo lo que decís de las escuelas: falta de tiempo, personal, etc.
    Ahora sí, corto y cierro.

  • July 25, 2020 at 3:25 am
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    Gracias, un artículo muy inspirador.
    Es imporatnate resignificar la escuela, y a la vez retador a nivel institucional o burocrático para poner el foco en la profundidad del asunto que le corresponde a la educación, acompañar a la infancia ofreciendole experiencias pedagógicas enriquecedoras. Me gusta cómo propones que los equipos docentes estén conformados por diferentes especialistas, no como estamos acostumbrados en “especialistas de áreas de conocimiento”. Sería genial incluir diseñadores, si.
    Gracias por recordar que la creatividad es importante más allá de que para bienestar, como herramienta para afrontar el futuro. Estamos en un momento actual donde veo cómo los proyectos (no hablo solo de educativos sino de diversos ámbitos) se estancan o reinventan. Especialmente me llaman la atención aquellos que han afrontado esta crisis zambulléndose en un proceso creativo rediseñando .
    En nuestra experiencia con nuestro pequeño proyecto, estamos explorando y probando, pasando por algunos caminos que antes no hubiéramos imaginado, revisando cómo poder ofrecer en esta distancia experiencias de juego y exploración…
    En fin, gracias por este artículo tan claro y directo.
    Hasta mañana!

  • July 25, 2020 at 11:11 am
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    ¡Fantástico artículo! Creo que muchas veces lo que hace falta en los centros son momentos y espacios de reflexión para dar el salto e iniciar el cambio. Hace falta tiempo, confianza, energía y cohesión de grupo.
    Gracias por el artículo, hasta la tarde.

  • July 27, 2020 at 7:17 pm
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    Muy inspirador el artículo y las miradas que se han ido tejiendo en los diferentes comentarios. Me ha atravesado la noción de creatividad como un espacio de lo posible y al alcance de todxs las personas, ya que la educación se expande más allá del aula, del pupitre y del papel. La educación es un acto político y un derecho, por lo que no podemos olvidar bajo ningún concepto trazar camino en clave de inclusión y diversidad. Diversidad en tanto que formas de habitar, de comprender, de relacionarnos, de representar, de vivenciar.
    Asimismo, el espacio que cohabitamos como comunidad educativa (niñxs, familias, profesionales, etc.) tiene que posibilitar que cada unx encuentre su espacio, tanto singular como colectivo- y su modo de transtiar. En esta línea, el arte abre todo un abanico para detonar y accionar este cambio pedagógico. Y sobretodo hablando de cambio como una transformación real, y no meramente como una reproducción de aquello estético o atractivo que tiene una repercusión efímera.
    En este sentido, encuentro muy interesante el planteamiento de este curso, ya que nos posiciona en la profundidad de la cuestión y no sólo en el atractivo de las propuestas.

    • July 28, 2020 at 10:23 am
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      Sí, exactamente por eso quise empezar por un curso que nos permitiera esta reflexión. Me preocupa que este tipo de estrategias se malinterpreten como intervenciones “cosméticas”. La importancia de la estética es mucho más seria: es pedagógica, el política y es filosófica.

  • July 31, 2020 at 10:45 am
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    Estoy contigo en todo lo que expones en el artículo, necesitamos un cambio de dinámicas, y creo que empezar por los espacios es un muy buen inicio, ya que como bien dices en l@s adult@s hay miedo al cambio, gran parte de él alimentado porque creen que no son creativ@s y que es un reto demasiado complicado plantearse un nuevo sistema o una diferente manera de hacer, por ello creo que este paso es un inicio para ir motivando esa creatividad perdida, para que ello motive un cambio de propuestas en el aula.
    Yo soy maestra de Infantil y lo he vivido en mi colegio, ya que al empezar ha hacer un cambio en el mobiliario, ha ido motivando un cambio en nuestra práctica y una motivación diaria para ir creando diferentes ambientes y actividades diversas que se lleva a cabo en el mismo espacio a la vez. Ves como fluyen por el espacio y como aprenden cada uno a su ritmo, y es algo que te pide más y más. Poco a poco sin darte cuenta. También en primaria han cambiado los pupitres de dos a mesas grandes, lo cual, casi sin quererlo, ha motivado más actividades grupales y cooperativas.

  • September 8, 2020 at 7:38 am
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    Buenos días. Gracias por esta reflexión. ¡Voy primero a las fotos que hablan por sí mismas! Es un bálsamo de sensaciones, de asombros, de placer y conexión con su ser, sensaciones placenteras, complicidades compartidas, alegrías memorizadas. Ya son espacios que INVITAN y no cohíben, espacios que proponen una visión del aprendizajes dentro de su multidimensionalidad , una propuesta holística que contempla la persona como un ser integral, cuerpo, corazón y mente.
    Creo que para cuestionar los espacios es necesario habitarlos, y para habitarlos es necesario y urgente hoy día cultivar nuestros sentidos para entender el sentido de la educación y como dices muy bien lograr cultivar su creatividad e imaginación. Habitar los espacios con los niños y no –para los niños para permitirnos desarrollar una verdadera inteligencia espacial y hacer entrar la vida concreta en estos espacios…y en nuestros espacios interiores.
    ¡Hablas de “investigar la potencialidad de los objetos de la vida cotidiana”- me encanta! Por haberlo vivido con niños de 3 a 5 años durante estos últimos años en un jardín infantil, se hace muy pertinente volver a poner los objetos y materiales sencillos en el centro de las experiencias del aprendizaje, como un vínculo tangible con lo real, un cable a tierra, porque es para el niño un laboratorio directo con su compresión de sí mismo y de su acción personal en el mundo. A demás de ser significante.
    Veo también en tu reflexión también una invitación a confiar en el ser humano que requiere sentirse vivo, creador, investigador y para eso debemos nosotros adultos romper con los objetivos de aprendizajes elaborados por ministerios que encierran lo vital de nuestro ser en “cuando debo aprender, lo que debo aprender, como debo aprender y la edad que corresponde.” ¡Atreverse a vivir en espacios que cambian, que se reorganizan, según la vitalidad y necesidad de los niños es apostar en la capacidad de un equipo que ha verbalizado sus criterios del aprendizaje, su visión de la niñez y que ha logrado aunar criterio para intencionar los espacios y transformarlos en escenarios de los posibles!
    Es fabuloso ser testigos de los niños y niñas al entrar en espacios que los invitan a ser plenos, exploradores de sus preguntas internas, investigadores sensoriales y cognitivos. Espacios que invitan a pensar, a crear pensamientos nuevos, improbables. Para mi estos espacios son fuentes de recursos pedagógicos inagotables para mejor acompañar a cada uno de estos pequeños maestros de la vida…

    • September 10, 2020 at 5:58 am
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      Sí, precisamente respecto a la potencialidad del objeto existe un anglicismo que se usa en francés que refiere a este tema: affordance.

  • September 8, 2020 at 2:40 pm
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    Hola compañeras y compañeros, como habéis ido comentando sobre el artículo esta lleno de emoción, conciencia y realidad. No mucho que aportar, salvo lo que a mi me transmite al leerlo, ahora en estos tiempos inciertos, pero tan lleno de coherencia, que lo extraño sería no plantearse así el espacio que nos rodea, el interior y el exterior. opino que para ofrecer experiencias enriquecedoras el cambio está también dentro de nosotras y nosotros, no a nivel solo técnico sino también de percepción, el espacio no “es” hasta que no se llena y ocupa. Así como cuando se comparte, entre las criaturas y sus familias o grupos de edades diferentes como adolescentes y personas mayores. Gracias Irene por ser inspiradora de ese soplo que todos llevamos dentro. Un curso fantástico. 😉

  • September 8, 2020 at 8:30 pm
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    Las imágenes inspiradoras como las de este artículo fueron las que me acercaron a este proyecto de Createctura, poder devolver la poesía a los espacios en especial los escolares, y poder realizar verdaderos cruces entre lo artístico y lo escolar que por años he visto y vividos como mundos paralelos. Me identifico mucho con cada palabra de este artículo, seguimos aprendiendo y repensando lo propio, gracias!!

  • September 10, 2020 at 8:46 am
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    No quería ser la primera en comentar, porque no tengo ni idea de pedagogía ni de educación, pero alguien tiene que romper el hielo. Con todos mis respetos a los que sí sois profesionales de la educación, ahí van mis reflexiones.

    En artes escénicas la disposición del espacio, el vestuario y la iluminación son herramientas de poder. Gracias a ellas podemos transportarnos a multitud de espacios. Espacios que pueden ser físicos, emocionales, temporales o sensoriales. El buen uso de estas herramientas influye mucho en el público, pero también lo hace en los intérpretes y en la calidad de su trabajo. Si el espacio es incómodo, suena mal o está mal iluminado, ya os digo yo, que hay cosas que o no se van a poder hacer o simplemente, no van a salir bien.
    Me acuerdo de un concierto en Santiago hace dos veranos. Se suponía que tocábamos en una plaza de piedra preciosa que, sonaba espectacular. Estábamos felices, con ganas. De repente se puso a llover y nos metieron corriendo al teatro (plan B). Encendieron las luces de trabajo, tiraron cuatro cables para enchufar micros y a los 15 minutos estábamos subidos en el escenario con una cosa horrorosa de luz. Una luz como de carnicería o de quirófano. Una luz deprimente. Me puse las gafas de sol del pianista para ver si conseguía bajarle un poco a ese blanco quieto…pero qué va… Por más onda que le quise poner, no pude entrar, no sentí nada. Bueno sí, sentí tristeza y mucha frustración.
    Entonces me pregunto ¿Si la luz y el espacio pueden influir en el trabajo de un profesional hasta el punto de no dejarle disfrutar mientras hace lo que más ama hacer en el mundo? ¿Cómo no van a afectar a un niñ@ en la calidad de su aprendizaje, siendo ellos mucho más perceptivos que nosotros?
    Y otra duda que me surge. Hay partes del escenario que pesan más que otras para el ojo. Esto hace que la mirada del espectador se dirija naturalmente hacia esas partes. Si colocamos en esos lugares elementos de la escenografía o a interpretes, podemos sumarles o restarles protagonismo. ¿Ocurre lo mismo en los espacios que no son escenarios?

    Gracias y buenos días.

  • September 10, 2020 at 8:56 am
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    Gracias por esta nueva palabra relacionada a la potencialidad de los objetos ” Affordance”. Es fabuloso la capacidad del lenguaje a darnos la posibilidad de reconstruir la realidad desde enfoques distintos, y al revés de la riqueza de la realidad bien observada que nos permite crear y reconstruir conceptos que nos invita a revisitar lo que creemos saber y conocer!

  • September 10, 2020 at 1:02 pm
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    Y se me olvidó decir que me parece un golazo poner al servicio de la educación esta clase de elementos. Vuestro proyecto es la caña, Irene!
    SOY MEGA FAN

  • September 10, 2020 at 3:05 pm
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    Hola buenas tardes a todos!!!!
    Muy de acuerdo con todas y cada una de vuestras intervenciones, me parece fascinante el artículo, da para reflexionar, me quedo con la frase del comienzo “nuestros ambientes pedagógicos necesitan ser reimaginados”.
    Me gustaría resaltar que nuestro sistema educativo actual, aunque se van acometiendo pequeños cambios y las llamadas pedagogías activas están en alza, necesita un cambio importantísimo, nuestras propias creencias nos frenan a la hora de imaginar y crear el aula que nos gustaría para nuestro alumnado, haciéndonos dudar sobre lo que es correcto o no pedagógicamente.
    En la Escuela donde trabajo realizamos instalaciones y he de decir también que el trabajo de montaje es grandísimo, olvidado al ver sus caras al entrar en ellas y la manera de investigar.
    Debemos intentar mantener ese asombro en el aula, mantener una actitud positiva de nuestro alumnado hacia el aprendizaje , sorprendiéndolos, haciendo que nuestros niños lleguen al aula con la certeza de que algo maravilloso les espera , y no por el contrario, y como suele ser habitual, saber sin sorpresas cómo será su día.

    Un saludo, Cristina

  • September 11, 2020 at 5:57 pm
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    Hola compañeros y compañeras. Qué interesante artículo. Por fin he tenido tiempo para leerlo tranquilamente y anotar mis aportaciones sobre el mismo, justo después de nuestro encuentro virtual por Zoom.

    Desde mi punto de vista, hay muchas pequeñas ideas contenidas en el texto, así que resaltaré las que más me han llamado la atención.

    Partiendo de la idea de que los ambientes y espacios pedagógicos han de ser reimaginados y reinventados mi pensamiento ha vagado constantemente en torno a la idea de incentivar la imaginación, no solo de los niños sino de los adultos, y, ¿por qué no? también la de los adolescentes. Me gusta la definición que se da en el texto a esta pérdida de imaginación como “atrofia”. Si pensamos en los espacios en los que nos movemos, concibo la idea de que hay que dejar de ver los centros educativos como lugares en los que se mata la imaginación y la creatividad. Crear un centro educativo al que los niños quieran ir y en el que los niños puedan aprender a través de la experimentación a la vez que ven y entienden la aplicación de lo que están experimentando en sus vidas, en el día a día. Una escuela que se pueda extrapolar a lo que hay fuera de ella, fuera del horario lectivo.

    La escuela, a veces, no sólo mata la imaginación de los niños sino la de los maestros. Tengo muchos amigos que se dedican a la docencia y ellos mismos recalcan tristemente las trabas que se han encontrado desde la dirección de los centros a la hora de intentar hacer cosas nuevas y salirse un poco del plan curricular. Desde mi punto de vista habría que animar a los maestros a generar nuevos discursos en vez de ponerle trabas y zancadillas, peros y obstáculos que lo único que hacen es desmotivarlos y hacer que pierdan la ilusión con la que emprendieron su viaje como docentes. Dejar de lado la envidia que caracteriza a muchos para transformarnos en una red de docentes en la que se experimente, se comparta y se generen sinergias que posibiliten el diálogo y el crecimiento de todos. Solo así podremos nosotros cuidar y respetar la imaginación de nuestros niños pues uno no puede enseñar aquello que no ha experimentado en sus propias carnes de antemano.

    También necesitamos lo que yo llamo soluciones creativas para problemas cotidianos. La creatividad ha de ser entendida como un todo más allá de pintar, dibujar o cantar y bailar… la creatividad ha de ser vista como una forma de expresión, de vivir y de actuar que posibilita al individuo a aportar soluciones y maneras de ver y entender el mundo alternativas y más coherentes con su forma de ser primigenia. La creatividad conecta con la esfera más personal y genuina de cada uno de nosotros y sólo cuando estamos conectados con esta esfera sabemos y tenemos la certeza de que estamos actuando según nuestros principios más básicos y éstos han de estar encaminados siempre a encontrar y buscar el bien de uno mismo y de aquellos que nos rodean además de buscar el bienestar y la sostenibilidad del entorno en el que vivimos y del cuál provenimos.

    En el texto también se habla de abordar los problemas estructurales de manera multidisciplinar, incluyendo en la escuela a profesionales del mundo creativo. Yo añadiría a más profesionales, no sólo profesores y psicólogos… también arteterapeutas, musicoterapeutas, artistas visuales, dramaturgos… Debemos contar con verdaderos profesionales de cada campo demoliendo la creencia que muchos tienen de que enseñar a pintar, cantar o bailar lo puede hacer cualquiera. Hay que tomarse en serio la creatividad que se despierta a través de actividades relacionadas con las artes plásticas, la música etc. Al igual que tenemos profesores preparados en matemáticas, lengua o inglés pues no todo el mundo puede o sabe enseñar la complejidad de dichas asignaturas, de la misma forma tenemos que buscar y trabajar con gente preparada y formada en el ámbito de las artes.

    En cuanto al tema referente a los objetos y materiales que se pueden utilizar para transformar nuestros espacios añado que, desde mi punto de vista, en muchas ocasiones cuando se habla de pedagogías alternativas y nuevas formas de enfocar el sistema educativo se tiende a pensar en minorías, grandes inversiones de dinero, alejamiento de los conocimientos básicos que el niño debe adquirir a una determinada edad, etc. También se tiende a pensar en el miedo que genera eso de reinventarse como docente, olvidando todo aquello que se ha aprehendido en la universidad y aquello que experimentamos cada uno de nosotros a lo largo de nuestros años de estudios como alumnos en la escuela y el instituto. Esta reinvención de uno mismo como persona y como docente implica un mirarse a sí mismo, un conocerse más, ser capaces de ver nuestras potencialidades y nuestras carencias para ver qué puedo y qué no puedo ofrecerle al otro, al niño, a las familias… todo esto implica tiempo, alejamiento de lo banal, y, sobre todo, poner el marcha el engranaje oxidado de la creatividad, la creencia en la magia y en que el cambio es posible si uno cree y se esfuerza en ello.

    Y por último resaltar la maravillosa idea de que los espacios creados por Createctura son reproducibles y susceptibles a ser compartidos fácilmente sostengo que, para todo ello, hay que dejar de lado la individualidad, hay que ser generosos y compartir con otros para que al final todo sea posible y se puedan generar dichas sinergias. Hay que olvidarse de los celos y de las rencillas, envidias y zancadillas. Hay que ser humildes para comprender que de todos aprendemos y entre todos construimos.

    Saludos a todos/as

  • September 12, 2020 at 7:04 pm
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    Solo con la imaginación somos capaces a cambiar el mundo, ya que es gracias a ella por lo que se han llegado a conseguir muchos de los avances de los que ahora podemos disfrutar.
    Desde la antigüedad aquellos que pensaban diferente y tenían grandes ideas eran tachados de locos. Y esta es la realidad que aún se vive en muchos centros educativos, en los que te enfrentas a ser un incomprendido y emprender una lucha en solitario. Es difícil ver cómo también para algunos padres, jóvenes, algunas profesiones y materias son más relevantes que otras.
    Lo bonito de pensar y hacer las cosas diferentes son los resultados que obtienes que te llenan de energía para seguir yendo a contracorriente. Además de toda la gente que te encuentras que confía y cree que existe otro camino , otra manera de hacer la cosas.
    Es importante potenciar el desarrollo de la creatividad porque de esta manera ayudamos a que los niños /as descubran todos los mundos posibles y existentes y solo así sabrán en cuál de ellos quieren vivir felices.

    • September 16, 2020 at 6:08 am
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      En realidad no “muchos de los avances”: todos. Todo lo que hemos creado depende de nuestra capacidad simbólica, la posibilidad de imaginar lo que todavía no es, lo que todavía no existe.
      Existen siempre todas las visiones, algunas personas entenderán el valor del trabajo que realizáis, otras no. Tenemos la posibilidad sin embargo de ver en qué personas nos fijamos y también ver qué historia nos contamos respecto al resto. Respecto a ir contracorriente es un sentimiento que tenemos a menudo, pero que quizás nos genera un cansancio excesivo. Podemos elegir por ejemplo con quienes remamos, porque somos much@s en la misma dirección. Yo no sé mucho de navegación, pero entiendo que buena parte del arte de navegar en un velero por ejemplo, no es ser capaces de cambiar las corrientes, ni pelearnos con ellas, sino saber aprovecharlas en nuestro favor, así como los vientos y de esa manera podemos ir sin tanto esfuerzo, sin tanto remar, sin tanto cansancio allí donde deseamos dirigirnos.

  • September 13, 2020 at 9:46 pm
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    Muy interesante el artículo y muy motivador. Las fotografías y la experiencia en los talleres de Createctura siempre me han recordado a un concepto de espacio que se utiliza en discapacidad y por tanto en coles específicos (además de en otros muchos campos) que son las Salas Snoezelen o salas de estimulación multisensorial. A través de la luz, colores, olores, texturas o músicas se invita a la experimentación y se obtienen respuestas adaptativas sorprendentes además de mejorar la atención y la comunicación. Al principio se montaban estas salas con elementos carísimos y muy sofisticados pero la tendencia es a conseguir los mismos efectos con elementos caseros, lo más naturales posible.
    Con esto quiero decir que quizá en algunos casos no podamos hacer grandes cambios en los espacios con los que contamos pero introducir pequeños elementos creo que puede ser una forma interesante de empezar a experimentar, ¿no creéis?

    • September 16, 2020 at 5:56 am
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      Exactamente. Ese ha sido uno de nuestros centros de investigación desde el inicio del proyecto. Cómo poder hacer esa transformación a través de elementos sencillos, accesibles, muchas veces incluso recuperados.

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6 thoughts on “INTRODUCCIÓN BASES CREATECTURA

  • June 15, 2020 at 9:32 am
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    Buenos días Irene, soy Ginés. Ayer me enteré de la existencia de este curso e hice el ingreso a través de Paypal. Voy siguiendo tu trabajo desde hace 1 año aproximadamente y me parece muy interesante, innovador , motivador y respetuoso con la infancia. Soy psicólogo y dueño junto a mi mujer de una Escuela Infantil en Cartagena y me gustaría adaptar y aplicar parte de tus conocimientos y proyectos a esta etapa de edad.
    Me gustaría saber cuándo empezará el curso y también darte las gracias por esta iniciativa on line. Un saludo.

    • June 15, 2020 at 12:53 pm
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      Buenos días Ginés. Bienvenido al grupo. Comenzamos hoy. Os he enviado información a vuestro email. Para cualquier cosa, estoy a vuestra disposición 🙂

  • August 17, 2020 at 11:27 am
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    Para mi ha sido un curso fantástico. Me ha permitido conocer muchas cosas nuevas para mi. Poder investigar y conocer el trabajo de Createctura me permite abrir y ampliar la mirada hacia mi y mi hijo. Todos juntos podemos pensar en un camino diferente donde es más importante el aprendizaje y el disfrute por conocer cosas nuevas que no el resultado final. Aprender a ampliar la mirada a diferentes formas de pensar, de sentir, de comprender y de buscar lo que nos une en esa DIVERSIDAD. Muchas gracias Irene por tu trabajo y tu esfuerzo. Disfrutando ya del siguiente curso.

  • August 31, 2020 at 3:20 am
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    el curso me encantó, superó mis expectativas. Disfruté mucho del proceso. Me permitió ampliar mi mirada. Quería agradecerte Irene por habilitar esta hermosa experiencia.

  • September 25, 2020 at 12:51 pm
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    Fiz inscrição ontem, 24 de setembro. Logo após minha inscrição, vi no site que já poderia acessar os conteúdos do cursos que já está acontecendo. Hoje fui ver e não consigo. Quero saber qdo poderei acessar e qual o cronograma do curso que começará em outubro.
    Obrigada
    Abraço

    • September 25, 2020 at 1:36 pm
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      Hola, ahora te escribo al mail y te explico 🙂 .

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