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9 thoughts on “7/7 ESENCIA

  • July 17, 2020 at 6:33 pm
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    Me gustaron mucho estos artistas, solamente conocía a Richard Long. Me recordaron, tanto estos artistas como las composiciones efímeras, algunos otros artistas como Pepe Gimeno, Kristen Meyer (es muy interesante su cuenta de IG), Andy Goldsworthy (land art), Josiah Mcelheney (hace unas vitrinas de objetos muy lindas),Nizar Ali Badr (realiza composiciones con piedras, que además tienen un sentido y un simbolismo),

  • August 2, 2020 at 11:35 pm
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    El concepto meditación activa me parece acertado. Si os digo que era algo que me gustaba de trabajar en las tiendas, me llamarías loca. Pero perchar y doblar esas miles de prendas en las mesas de rebajas, me parecía un momento de paz. Organizar espacios para el trabajo también me gustaba. Todo muy fisico. Hacer ese trabajo ahora con conchas y piñas y aprendiendo conceptos estéticos y artísticos, me parece bastante mejor. Gracias por las inspiraciones.

  • August 28, 2020 at 3:31 pm
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    A mi me relaja muchisimo diseñar composiciones. Ese momento que estás sola y vas
    pensando y cambiando los diferntes elementos. Incluso me llega a enganchar y lo necesito. Y es que en la vida cotidiana del cole no encuentras esa paz y el tiempo va tan deprisa que no te deja disfrutar del momento.

  • October 9, 2020 at 7:58 am
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    ¿ES GRAVE, DOCTOR?
    De joven, compartí piso con una chica que lo primero que me dijo fue que le reventaba fregar los cacharros, de manera que me tocó a mí. Al principio me parecía un engorro, creo que porque me empeñaba en terminar en seguida, pero luego le cogí gusto y limpiaba en una hora el mismo número de platos que cualquier persona normal habría liquidado en media. Lo que me gustaba de aquella actividad era que me ponía intelectualmente en marcha. A los diez minutos de estar sacándole brillo a una cacerola de aluminio, las neuronas trababan amistad entre sí y resolvía problemas que en la mesa de trabajo me habrían llevado días. Fregar me ayudaba a entrar en un raro estado de concentración del que obtenía beneficios increíbles. Sin embargo, a mi compañera le sentaba fatal verme disfrutar de ese modo y comenzó a pensar que compartía piso con un depravado.
    —¿Pero tú por qué no protestas cuando te toca fregar?
    —Porque me gusta.
    —No gastes bromas. Cómo te va a gustar.
    —Es cierto. El correr del agua y el ver cómo se marcha la porquería de las sartenes por el sumidero me hunde en una especie de éxtasis que me ayuda a reflexionar sobre la existencia.
    Al principio pensó que le tomaba el pelo, y luego que era un pervertido. Cuando teníamos invitados y me veía levantarme después de comer para recoger la cocina, la oía murmurar cosas sobre mí. Una vez llevó a su madre, quien tras observarme de arriba abajo me preguntó si era yo ese al que le gustaba fregar.
    —Soy uno de ellos —respondí sintiéndome miembro de una secta secreta de fregadores repartidos por el mundo.
    Al día siguiente la chica abandonó el piso sin despedirse y tuve que poner un anuncio en los tablones de la Facultad, pues no podía hacer frente yo solo al alquiler. Siempre he preferido vivir con mujeres que con hombres, por lo que solicité una compañera. Vino una estudiante de medicina que lo que no podía soportar de ningún modo era tender la ropa. Yo nunca me había ocupado de eso, pero a las pocas semanas empezó a gustarme y estaba deseando encontrar algo mojado para colgarlo de las cuerdas. Bien es cierto que teníamos un patio interior muy sugerente, y que a mí me apasionaba imaginar las vidas que discurrían al otro lado de las ventanas que se veían desde la nuestra. Al poco, me pasaba la vida tendiendo y mi compañera empezó a sospechar que había ido a caer con un mirón o un psicópata, así que se fue y tuve que poner otro anuncio gracias al que aprendí a cocinar, y así de forma sucesiva.
    Evidentemente, tengo una rara capacidad para que acabe gustándome lo que he de hacer por obligación. Ello me ha creado fama de bicho raro entre mis conocidos. También eso me encanta, y lo cultivo, lo mismo que tender la ropa o fregar cacharros. ¿Es grave, doctor?
    Juan José Millás

  • October 9, 2020 at 8:08 am
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    Este post me trae a la memoria este relato de Juan José Millás que utilicé varias veces en grupos de lectura con gente mayor.
    Por desgracia, a pesar de lo mucho que me gusta y lo que he reflexionado con él, sigo sin encontrarle el puntillo a hacer las tareas del hogar…
    Aunque al principio del texto menciona algo que creo que es clave: la prisa que tengamos en hacerlo.
    Creo que ese es el quid de la cuestión para que se rompa la magia de esa “meditación activa” y con mi pésima gestión del tiempo, pues eso, que hoy por hoy no he conseguido pillarle el punto a fregar los platos.

    • October 9, 2020 at 3:28 pm
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      😀 ¡Gracias por compartir Marisa! Muy de acuerdo contigo. Yo convivo con ambas sensaciones, a veces con prisa y con este tipo de tareas que me pesan y agobian. Otras, lo consigo tomar como ese momento placentero de reconexión. Depende del tiempo, del volumen, de la cantidad de cosas acumuladas… Ahora mismo por ejemplo, que estoy enferma y sin fuerzas, tengo un lío en las salas y almacenes de cosas que han venido de otros espacios y me está costando verlo desde esa visión Zen 😀

  • May 27, 2021 at 12:19 am
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    Me encanta este referente y lo que resaltas de este trabajo de preparación. Confieso y agradezco a este curso y al de introducción, la transformación de mi mirada en relación a la dedicación que se le debe otorgar a esta gran labor. Empiezo a reafirmar que las acciones derivadas de la preparación también me sientan bien y me aprovechan
    Gracias

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4 thoughts on “COMPOSICIONES EFÍMERAS (I)

  • June 3, 2020 at 9:00 pm
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    Deseando que empieces a subir los contenidos y aprender con vosotros. Comparto vuestra premisa de reimaginar los espacios pedagógicos y creo que es un planteamiento necesario para la infancia, más con toda la revolución que ha venido a proponer la crisis del covid. Reflexionar sobre el tipo de educación de nuestros hijos y ofrecer espacios para el encuentro y el debate es sustantivo.
    Hay propuestas fantásticas que conocía y que me ha encantado encontrar aquí. Como La Mona Chita de Vigo. O Pequenautas. El tema de la música que se entremezcla en muchos proyectos educativos. El legado de Loris Malaguzzi contextualizado en el marco del diseño y el arte contemporáneo. Todo muy emocionante. Muy coherente. Y sobre todo con una mirada de respeto a la infancia.
    Estar en este curso me reafirma en mi proyecto y me estás ayudando a organizar las ideas. Con muchas ganas de meternos en faena. Gracias Irene.

  • October 7, 2020 at 10:34 pm
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    Realmente interesante, estoy esperando poder hacer este curso. Vine de otro curso en donde aprendí que los mapas mentales son realmente importantes para poder enseñar y verdaderamente llegar a otro nivel de comprensión de un concepto. Mediante un gráfico todo se hace más interesante y no solo eso sino que también se entiende mejor, creando enlaces de conceptos y vinculos entre ideas que de otra forma seria imposible entenderlos.. les dejo un artículo muy interesante que amplió mucho mi concepción de los mapas mentales.. https://www.elorganizadorgrafico.com/que-es-un-mapa-mental/

    Creo que viene muy bien con el tema en cuestión ya que es muy importante mezclar este formato y maximizar las posibilidades de enseñar.

    Gracias ademas por todo el material!

  • January 26, 2021 at 10:38 pm
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    Se dice de Diana que es la escuela que no parece una escuela.
    De la misma manera que ese pequeño lugar, situado en medio de un parque en la ciudad de Reggio Emilia y rodeado de impresionantes árboles, ilumina el camino de muchos en la búsqueda de una excelencia educativa, cabe, igualmente, mencionar que en ese tránsito hacia una escuela soñada entren de lleno propuestas como las que nos acerca Createctura con sus Composiciones efímeras.
    Durante el desarrollo del curso uno va destapando originales e interesantes ideas que invitan a repensar la escuela partiendo por la mitad la rigidez del aula para abrirla a la imaginación.
    Con una mirada disruptiva y una obsesión por darle una redondez casi perfecta a cada apartado del curso, Irene Fernández nos regala una asombrosa fuente de recursos: materiales, variados puntos de partida, referencias artísticas, planificación de espacios, encuentros pensados para el networking con interesantes maestras y profesionales que comparten en red sus investigaciones y exploraciones e invitan a la participación.
    Habría que sumarle a todo lo anterior un claro compromiso por la sostenibilidad y uso responsable de los materiales y objetos.
    Así pues, por sus multiversos, binomios, triadas, fractales, nidos, intinerancias, multipropuestas y micropropuestas, lienzos, variaciones, y por muchas cosas más podría ser ésta…esa formación que no parece una formación.

    • February 12, 2021 at 3:27 pm
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      Muchas gracias por tus palabras Gabriel. 🙂

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